Si tuvieras que definir tu vida basado en tres momentos, cada uno de tu infancia, adolescencia y edad adulta, ¿cuáles serían?

Esa podría ser la raíz de Moonlight (2016), filme dirigido por el estadounidense Barry Jenkins. Describirla como una cinta sobre el abuso de drogas, violencia escolar y encarcelamiento masivo, no sería del todo cierto; sería más real decir que es sobre enseñar a un niño a nadar, la sensación de la arena en la piel, el sonido de las olas en una playa de noche o cocinar una comida para un viejo amigo; de primeros besos y culpas escondidas.

Moonlight

Moonlight está basada en la obra de teatro “In Moonlight Black Boys Look Blue” (Bajo la Luz de la Luna todos los Niños Negros lucen Azul) de Tarell McCraney: Trata la historia de tres momentos de la vida de Chiron, desde su tímida niñez y de cómo es abusado psicológicamente por su madre y en la escuela. Hasta que Chiron conoce a Juan, un vendedor de drogas y a su novia, que le dan un poco de ese amor que no tiene. Allí comienza su búsqueda de un lugar en la vida.

De Moonlight podríamos decir que es una de las mejores películas que hemos visto no solo este año, sino en años. No es un filme que puedes olvidar fácilmente: la riqueza visual, su colorido estético, las fascinantes actuaciones de todos por muy pequeña que haya sido su parte y la a veces brutal puesta en escena, hacen de esta cinta una visión casi urgente del peligro latente en nuestra sociedad. Es un poema de luz, dolor, esperanza. Es un grito de vida. Es música. Es arte. Es #Impelable

A continuación el tráiler:

Síguenos también en:

FB > facebook.com/eslaguasacaca
IG > @eslaguasacaca
Tw > @eslaguasacaca

 

Anuncios