Clase media,
medio rica,
medio culta,
entre lo que cree ser y lo que es,
media una distancia medio grande.

Desde el medio,
mira medio mal:
a los negritos,
a los ricos,
a los sabios,
a los locos,
a los pobres.

Si escucha a un Hitler,
medio le gusta;
y si habla un Ché
medio también.

En el medio de la nada,
medio duda,
como todo le atrae (a medias),
analiza hasta la mitad
todos los hechos,
y (medio confundida),
sale a la calle con media cacerola,
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, sólo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
de que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina

Así, medio rabiosa,
se lamenta
(a medias),
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio.”

Muchos espacios “güeb” afirman que es de Mario Benedetti, pero es FALSO.

Este poema pertenece al argentino Daniel Cézare. Un hombre que se ofuscó con la clase, tomó su pluma y escribió versos como: “Si escucha a un Hitler / medio le gusta / y si habla un Che / medio también”, o “a veces, sólo a veces, se da cuenta / (medio tarde) / que la usaron de peón / en un ajedrez que no comprende / y que nunca la convierte en Reina”.

Cézare tuvo que salir a defender su autoría en el ciberespacio: “Después del cacerolazo de apoyo a los sojeros acá en Buenos Aires, escribí el texto con toda la rabia y lo envié a muchos amigos y conocidos”, aseguró en foros.

Fuente: http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=23656

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